En el marco de la ceremonia de Inauguración del Año Académico 2026, realizada el 9 de abril, la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile rindió un homenaje al profesor Juan Francisco Pinilla Aguilera, en reconocimiento a sus 32 años de servicio académico y pastoral a la institución. El acto reunió a autoridades universitarias, académicos, estudiantes y funcionarios, y constituyó uno de los momentos más significativos del inicio del año académico.

El profesor Pinilla se acogió a jubilación en diciembre de 2025, cerrando una extensa trayectoria marcada por la docencia en pregrado y posgrado, la investigación teológica y un profundo compromiso con la formación espiritual. Sacerdote de la Arquidiócesis de Santiago desde 1985, es magíster en Teología por la UC y doctor en Teología Espiritual por la Pontificia Università Gregoriana de Roma, con una tesis dedicada a san Juan de la Cruz.

La semblanza fue realizada durante la ceremonia por el profesor Cristián Núñez, quien abordó la trayectoria académica y humana del homenajeado desde su experiencia como alumno, colega y colaborador cercano. En sus palabras, destacó el estilo de acompañamiento del profesor Pinilla, subrayando una forma de docencia centrada en el respeto por los procesos personales y en el caminar conjunto. “Descubrí una forma de acompañamiento académico que no se rige solo por la exigencia de resultados, sino por un auténtico caminar con el otro”, señaló.

Asimismo, Núñez valoró su labor al frente del Centro UC de Estudios Interdisciplinarios en Edith Stein, que el profesor Pinilla dirigió entre 1994 y 2022, destacando cualidades como la serenidad y la capacidad de generar armonía en espacios interdisciplinarios. “La armonía entre miradas diversas no depende solo del proyecto académico, sino del carácter de quien conduce”, afirmó.

A lo largo de su trayectoria en la Facultad de Teología, el profesor Juan Francisco Pinilla desempeñó diversas responsabilidades académicas y de gestión, entre ellas, Director de Formación General, Director de Investigación y Posgrado y miembro del Consejo de Facultad en tres períodos. En el ámbito de la investigación, participó en numerosos proyectos Fondecyt, dirigió tesis de magíster y doctorado, y desarrolló una producción académica centrada en la mística cristiana, la mariología y la experiencia espiritual, con especial atención a figuras como Teresa de Jesús, Juan de la Cruz y Edith Stein.

Su quehacer académico estuvo siempre vinculado a una intensa labor pastoral, que incluyó el servicio como director espiritual del Seminario Pontificio Mayor de Santiago, vicario parroquial, vicario episcopal para la educación y juez delegado en procesos de canonización.

Tras la ceremonia, el decano de la Facultad de Teología, Fernando Berríos, valoró la huella que deja el académico en la vida institucional. “El profesor Juan Francisco Pinilla ha sido un referente fundamental para nuestra Facultad. Su vocación educativa, su aporte académico en teología espiritual y su compromiso pastoral enriquecieron profundamente a generaciones de estudiantes y al desarrollo del quehacer teológico en nuestra universidad”, señaló.

En declaraciones posteriores al homenaje, el propio profesor Juan Francisco Pinilla expresó su gratitud por el camino recorrido. “Me voy muy agradecido y muy contento por todo lo que la gracia y el Espíritu Santo me regalaron durante estos 32 años”, afirmó, destacando especialmente el valor humano de la experiencia compartida. “La convivencia con colegas, estudiantes y funcionarios ha sido una riqueza enorme; enseñar teología espiritual implica necesariamente acoger la vida espiritual del otro, y eso ha sido siempre un gran aprendizaje”, agregó.

La ceremonia concluyó con la entrega de un reconocimiento institucional por parte del Decano, como signo de gratitud por una trayectoria que contribuyó decisivamente al desarrollo de la Teología Espiritual en Chile y al fortalecimiento académico de la Facultad.

Con este homenaje, la Facultad de Teología despidió al profesor Pinilla reconociendo una vida dedicada al estudio, la docencia y el servicio eclesial, y proyectando su legado en las nuevas generaciones que continúan formándose en la institución.